Ficha película

Título:
Un Cuento de Navidad
Director:
Abel Ferrara
Intérpretes:
Drea de Matteo, Lillo Brancato, Lisa Valens, Ice-T, Victor Argo, Denia Brache, Gloria Irizarry, Naom
Calificación:
Crítica

Ferrara es una especie de Scorsese no domesticado, que ha mantenido intacto su malsano sentido italoamericano de la realidad neoyorquina de las calles, donde casi todo vale para salir adelante en una inmisericorde jungla urbana, frente a las concesiones comerciales del cine americano, en el que no se ha desenvuelto tan bien como se esperaba –con películas fallidas como “Blackout” o “New Rose Hotel”-. Ferrara ha logrado rescatar los conflictos morales –e incluso religiosos- que ya se planteaban en “Malas Calles”, consiguiendo mostrar la cara más oscura y poco deseable del bienestar de la sociedad norteamericana. Debajo de las capas más externas de los más reputados ciudadanos modélicos, si vamos profundizando como en una cebolla, nos encontramos disquisiciones tan fuertes como las de “Teniente Corrupto”, “El Funeral” o “The addiction” –todas ellas soberbias en su originalidad y primitivo sentido narrativo-. Precisamente ese es el ámbito en el que este realizador consigue moverse como pez en el agua, causando más de un incómodo sentimiento en los espectadores que preferirían no mirar al semblante más oculto de un sueño social, y que ha prorrogado dos años su estreno en nuestras carteleras.
Y como tal comienza el film: un joven y guapo matrimonio modélico, que educa a su hijita en el amor y en los más costeados colegios… pero que en realidad son traficantes de “crack” y por las noches realizan los más turbios negocios para poder mantener su nivel de vida. Muy valiente es el planteamiento del director, que intenta –y lo consigue- desposeer de cualquier condicionante moral a los protagonistas del film, que casi se ven obligados a la única vía posible, debido a las pésimas condiciones de los trabajos más o menos “normales”. Lógicamente, en ese bien orquestado “teatro”, todo se va a venir abajo con el más mínimo resbalón, viéndose dentro de una vorágine de intereses donde la bondad y la maldad realizan un perverso juego donde se tornan las identidades y donde vuelve a imperar la crueldad de la supervivencia más atávica, por encima de la policía –que juega un papel realmente turbador-, la droga, y donde el fin último no es otro que la felicidad, “casi” al precio que sea.
Drea de Matteo, vista en la serie televisiva “Los soprano” o en “Operación Swordfish” compone junto al colombiano Lillo Brancatto el matrimonio afanado en conseguir lo mejor para su familia, y que son capaces de bucear en los más bajos fondos tomados de la manita y sonriéndose ante la muerte o la extorsión. Aunque Ferrara siga intacto en su intención de provocar la reflexión, el sentimiento “familiar” que embarga la película tiene parte de una reflexión más profunda y netamente italoamericana sobre lo que puede ser la vida y cómo el sentido “familiar” –incluyendo el significado mafioso- es lo más importante. Las constantes claves fijas se vuelven a repetir, y ahora más que nunca, la Navidad es la mejor época para mantener unidas a las familias.


Federico Casado Reina



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